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lunes, 19 de diciembre de 2011

Ain't no mountain

Te amo


porque sos medio payaso,


porque nos cantamos a los gritos cuando bailamos,

Porque me querés colorada y con peluca

Porque me besás con sombrero,

Porque sos como un chapulín colorado, que siempre me defiende...

...y porque nos casamos, y no hay nada en el mundo que me haga más feliz

martes, 31 de mayo de 2011

Expresión de deseo

Si no fuera por la onda que curte Berlusca, me iría al consulado italiano, saco mi nacionalidad tana, me caso con Juan y me lo llevo de prepo a Roma.
Viviríamos como indigentes un par de días. O al revés, gastamos todos nuestros ahorros y después vivimos como indigentes... pero qué lindo sería poder caminar esas callecitas otra vez.
Sentarnos a mirar el foro a oscuras mientras se me cae la mandíbula con las bellezas que nos rodean...

lunes, 6 de diciembre de 2010

Road trip

Viajar no es solo tomarse un avión o recorrer la ruta cansina. Viajar es meterme entre las sábanas de nuestra cama y compartir charlas interminables, sin rumbo ni horario. Es verte a media luz, con el reflejo del farol de la esquina en tus rulos, ver tu silueta recortada en el duro colchón al que nos acostumbramos.
Viajar es pensar que podemos recorrer mil lugares en espacio y tiempo. Es elegir nuestras canciones favoritas, pensar qué pensaba Bioy cuando hablaba de la Mascarita. Es reflexionar sobre a dónde vamos a movernos más adelante. Algo así como qué quisiéramos ser de grandes.
Cada beso es un viaje, cada caricia en tu pecho, tu intento de apoyar tu cabeza sobre mí. Viajar es esas veces en que me decís que me amás. Ir a nuestros primeros besos. A esa felicidad incontenible.
Con vos la ruta y sus pozos es pura música. Volar no da miedo. Porque me agarrás de la cintura y puedo ir contra el viento.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Movidos


Viajamos escondidos en cascarones de pollito, y estiramos las manos rompiendo la dura cáscara mineral.
Abrimos los ojos y encontramos un mundo lleno de nuevas hojas, de paredes blancas relucientes. Paredes listas para recibir nuestro color, para sentir nuestra respiración y el temblor de nuestros latidos.
Nacemos a nuevas y viejas esperanzas, a miles de sucesos que desconocemos y que no vamos a saber enfrentar.
Pero estamos juntos, y plantamos los pies, nos ubicamos y salimos a patear la calle, a entrar por una puerta y a llamarla nuestra.

“Es el fin de una era”, escuché por ahí.

Pero comienza una nueva, le agrego yo

jueves, 16 de octubre de 2008

Pausa

De vez en cuando se las toma...
Un poco de aire fresco y acentos raros le vienen bien

Mientras tanto, la taza de café espera,
con la cucharita pegoteada de azúcar
y la aureola del jarrito en la mesa.
El puré sin pisar se enfría sin apuros.
El ritual del abrazo queda en standby.

Subo la escalera y espero que me sorprenda,
pero los días todavía no pasaron.
Ocupo su lugar con suricatas y tigres,
con la narrativa diaria.
Después limpio la tacita y piso el puré.
Su voz me hace eco en cada palabra.

No pasa nada, me digo...
Los abrazos pueden esperar
hasta la hora en que su avión vuelva a aterrizar.